Por Nestor Calixto
El Decatlón y el Heptatlón son los eventos más difíciles del Atletismo porque para ser exitoso en ellos, el atleta necesita ser veloz, fuerte, flexible, técnico, resistente. O sea, tiene que reunir todas las cualidades atléticas y eso es algo que únicamente corresponde a algunos elegidos.
Cualquiera que lea el título "El Decatlón tiene vida en Guatemala" podría pensar que estoy alucinando o que no sé lo que digo. Pero si no están enterados, entonces los invito a seguir leyendo este trabajo, que me he decidido a escribir buscando llegar a las personas indicadas, aquellas que puedan influir en que este título se haga realidad.
El protagonista de esta historia de la vida real es Ronald Ramírez, un joven de 17 años que me ha impresionado en lo poco que he podido apreciar de él. No lo he visto compitiendo, sólo tengo las referencias estadísticas que ha dejado con sus actuaciones y algunas fotos y videos regados por las redes sociales. Pero lo que veo muestra que estamos en presencia de un talento fuera de lo común. Si encima de eso indagamos un poco más y conocemos las circunstancias y los detalles de su carrera deportiva entonces la única frase que sale de mi boca es WOW!!!
Con este trabajo pretendo sensibilizar a los directivos del deporte guatemalteco y al propio Ronald. Mi objetivo se lograría si con el paso de los años Ronald Ramírez llega a ser lo que las estadísticas y la lógica nos están mostrando, un integrante de la elite del Decatlón mundial. Pero veamos un poco más del "joven prodigio de Izabal".
Ronald Ramírez y sus resultados
Ronald Ramírez es oriundo de Puerto Barrios, en la departamento de Izabal, ciudad ubicada en la estrecha franja costera del Caribe guatemalteco. Como en muchas de las regiones caribeñas de Centroamérica, la población de Puerto Barrios es mayoritariamente de raíces africanas. Y Ronald es un ejemplo clásico: un moreno fornido de 1.83m de estatura, 79 kilogramos de peso y con unas cualidades naturales que lo hacen destacar.
Un amigo, amante de las estadísticas y las pruebas combinadas como yo, me comentó que debería observar los resultados de Ronald en los Juegos Deportivos Nacionales de Guatemala, que por esos días se celebraban en Quetzaltenango, la Xela que inmortalizó para el Atletismo aquel portento chapín (y también negro) de la década de 1960, Teodoro Palacios Flores.
Cuando comencé a revisar los resultados que mi amigo me enviaba, fui descubriendo el talento de Ronald. En la medida que los resultados se sucedían, me percataba que estaba varios escalones por encima de sus rivales y comencé a sospechar que si quería buscar algún punto de comparación, tendría que hacerlo fuera de las fronteras del país.
El "Octa de Xela" lo ganó el chico tras vencer en 7 de las 8 pruebas del programa, destrozando por casi 700 puntos el récord precedente y no fue más allá de los 5068 acumulados por diversas razones, unas que descubrí entonces y otras que han ido apareciendo en el transcurso de mi investigación.
Además de las 8 pruebas del programa del Octatlón, Ronald compitió, en esos dos días, en otras dos finales individuales, longitud y vallas, las que ganó igualmente con gran comodidad (y con mejores registros que en la combinada). Considero que es excesivo, para un joven de 17 años, hacer 10 eventos en dos días. Muy posiblemente habría realizado unos cuantos puntos más de concentrarse en el Octatlón.
Después me he ido enterando de otros detalles, como que Ronald Ramírez no tiene entrenador desde hace meses y su preparación la hace solo. Esto ocurrió cuando llamaron de la capital al armenio Lipalit Maloyan, el hombre que lo ha venido asistiendo por los dos últimos años. Con el peruano Diego Vela (su anterior preparador), Ronald competía en Heptatlón (en la categoría sub-16) mientras que con Maloyan mejoró mucho su velocidad, las vallas y el Salto de longitud. Pero de trabajo aeróbico no hay nada, por lo que el 400 y el 1000 son sus pruebas débiles.
Los resultados con los que marcó el 5068 en los JDN fueron:
Si sumáramos su resultado de las pruebas individuales que ganó, Salto de longitud con 6.73 (750 puntos) y 110m con vallas con 15.05 (843 puntos) el total ascendería a 5203.
Pero si vamos más allá y calculamos su Octatlón ideal, en el que tomamos los puntos de sus marcas personales, esto es lo que obtenemos.
5474 es un registro decente a nivel mundial, si tomamos en cuenta sus limitaciones en 400 y 1000m. Con un entrenamiento enfocado a las combinadas, podría mejorar todos sus eventos y sobre todo esos dos, donde muestra un nivel muy por debajo de sus potencialidades.
En Guatemala Ronald no tiene comparación. Para hacerlo tuve que remitirme a los mejores del mundo en el evento. Este 2012 el líder mundial del Octatlón (para chicos de menos de 18 años) fue el sudafricano Friedrich Pretorius, con 6291 puntos. Sin contar el 400 y el 1000 (donde tendrá que mejorar mucho si pretende entrar al nivel mundial), Ronald suma, en las 6 pruebas restantes 142 puntos menos que el sudafricano Pretoriuos. El segundo en la tabla, el ruso Evgemiy Likhanov, lo aventaja en 266 unidades. Después es mejor que todos los demás: 97 más que el cubano Harold Barruecos (tercero del mundo) y 170 por encima del neozelandés Jesse Bryant (cuarto). Estos son los potenciales rivales de Ronald, de asistir al próximo mundial juvenil.
Un hecho curioso es que el 1.97 de Ronald en Salto de altura, su mejor evento, no califica entre los 10 mejores del mundo en 2012. El lugar diez del Salto de altura en esta categoría tiene 2.12. Mi criterio es que sus opciones son mayores en la combinada que en cualquier evento individual.
Todo esto lo estamos hablando sobre la base del primer Octatlón completo de Ronald Ramírez. Cuando el atleta afiance su accionar, pula su técnica y se prerare exclusivamente para una combinada, entonces podremos tener una idea más clara de sus resultados.
A quien pueda interesar
Hay dos mensajes que quiero hacer llegar con este trabajo.
Uno es al propio Ronald Ramírez, un muchacho de sólo 17 años que quizás no sepa en qué posisión se encuentra hoy día. Seguramente tampoco sabrá hasta dónde puede llegar. Desde aquí le digo a Ronald (que espero pueda leerme) que el talento que Dios le regaló le puede ser muy útil en su vida futura. Cultivándolo a través de una vida sana y una dedicación completa, puede tocar el cielo, si se lo propone. Yo creo que él, a diferencia de lo que muchos piensan, sí va a querer seguir adelante en su empeño y va a poner todo de su parte para lograr la meta de ser uno de los mejores decatlonistas del mundo… ahí es donde yo lo veo.
El otro mensaje y, sin que deba serlo, el más importante, es a los dirigentes deportivos de Guatemala. Dirijo estas líneas a todos los que puedan influir de alguna manera en el futuro de Ronald Ramírez. El potencial de ese muchacho nunca se ha visto por esas tierras… no lo desperdicien.
Mi mensaje va expresamente dirigido a los dirigentes del Comité Olímpico Guatemalteco, con el que orgullosamente colaboré por unos meses, allá por los años 2000 y 2001. También se lo remito a la Federación de Atletismo de Guatemala, quienes no deben dejar desamparado a un atleta como Ronald, que lleva más de dos meses sin entrenador. Y pese a todas las dificultades por las que ha atravezado, acaba de hacer una marca nacional de Octatlón impresionante.
A todos los invito a que ayuden a Ronald Ramírez a seguir su camino, a cumplir su sueño. El valor de una figura para el deporte de un país es incalculable. Ustedes tienen a la estrella en potencia… ayuden a formarla. Teodoro Palacios Flores seguramente estará feliz que lo hagan… pese a que Ronald Ramírez muy pronto podría superar su marca de 2.105m, lograda en Xela, hace ya más de 52 años.
Nota: la próxima semana Ronald Ramírez estará compitiendo en los Juegos CODICADER, en El Salvador. Allí tomará parte en tres eventos individuales, Salto de altura, Salto de longitud y 110 metros con vallas. Estaré reportando toda la información relacionada con su actuación.